Cuaderno de campo

Nuevas plataformas para aves acuáticas en el entorno de Tina Menor

En el marco del proyecto Steps for Life, se han instalado tres plataformas en Tina Menor, una zona de especial interés para las aves acuáticas. Este enclave es utilizado con frecuencia por láridos (como gaviotas y charranes) y limícolas, especialmente durante la pleamar, cuando la zona intermareal —su principal área de descanso y alimentación— queda completamente cubierta por el agua. La instalación se ha realizado en colaboración con Naturea.

En estas condiciones, las aves pierden temporalmente espacios clave donde posarse, descansar o refugiarse. La instalación de estas plataformas tiene precisamente como objetivo ofrecer un soporte alternativo en esos momentos, mejorando así la disponibilidad de hábitat para el conjunto de especies presentes.

Aunque una de las especies objetivo de esta acción son los charranes, todavía es pronto para saber si harán uso de estas estructuras. No obstante, este tipo de actuaciones benefician de manera general a las aves acuáticas, incrementando la heterogeneidad del hábitat y ofreciendo nuevas oportunidades de descanso y, potencialmente, de reproducción.

La instalación se ha llevado a cabo en este momento del año de forma estratégica, justo antes del inicio de la época de nidificación de los charranes. La intención es que las parejas que lleguen en las próximas semanas encuentren ya disponibles estos espacios y puedan considerarlos como lugares adecuados para criar.

Los charranes: especialistas del litoral

Los charranes son aves marinas del grupo de los láridos, muy ligadas a ambientes costeros, estuarios y humedales. Muchas especies, como el charrán común (Sterna hirundo), son migradoras de larga distancia y utilizan nuestras costas durante la época reproductora.

Se caracterizan por su vuelo ágil y su técnica de pesca, lanzándose en picado para capturar peces cerca de la superficie. Además, suelen criar en colonias, eligiendo zonas abiertas con escasa vegetación, como playas, islotes o marismas.

Un aspecto clave de su biología es que no construyen nidos elaborados, sino simples depresiones en el suelo. Esto hace que sus huevos y pollos sean especialmente vulnerables a depredadores y molestias humanas, lo que ha provocado el declive de muchas colonias en zonas costeras transformadas.

Sin embargo, también presentan una notable capacidad de adaptación: pueden llegar a utilizar sustratos artificiales, como balsas flotantes, siempre que ofrezcan condiciones adecuadas.

Plataformas flotantes: una herramienta de conservación eficaz

Las plataformas para aves acuáticas —también conocidas como “islas flotantes” o tern rafts— son estructuras diseñadas para proporcionar zonas seguras de descanso y nidificación. Suelen construirse con materiales flotantes y cubrirse con grava o arena, imitando los sustratos naturales que prefieren los charranes.

Estas estructuras presentan varias ventajas:

  • Aislamiento frente a depredadores terrestres, al estar rodeadas de agua.

  • Reducción de molestias humanas, especialmente en zonas portuarias o muy transitadas.

  • Flexibilidad frente a cambios de nivel del agua, ya que flotan y se adaptan a las mareas.

Este tipo de medidas no solo favorecen la reproducción, sino que también contribuyen a la renaturalización de espacios muy humanizados y a la mejora global de la biodiversidad.