Cuaderno de campo

Llegan las nieves y los deportes de invierno a los hogares de nuestra fauna, ¿cómo podemos disfrutar y respetar?

Los más mayores siguen diciendo aquello de año de nieves, año de bienes… Pues parece que este fin semana el invierno se hace protagonista con borrascas que traen frío y nieve, especialmente a las áreas montañosas. Desde el proyecto Steps for LIFE, preparamos nuestras cámaras de fotos para inmortalizar estampas propias de esta época del año y pedimos de regalo a los Reyes Magos que nuestras especies objetivo, entre las que se encuentra el oso pardo, se refugien del temporal y sigan protegiéndose y creciendo en número.

No obstante, los inviernos cada vez son más cortos. De hecho, en los últimos 50 años la primavera se ha adelantado cinco días por década y los inviernos se han calentado 4 décimas por década. Se prevé que esta dinámica se prolongue durante años. El cambio climático tiene consecuencias en la biodiversidad y en los comportamientos de algunas especies, puesto que cambian los patrones.

En el caso del oso pardo, la temperatura ambiental es un factor importante para entren en hibernación. En este sentido, está constatado que hibernan menos tiempo o que ni tan siquiera lo hagan. El oso pardo, al igual que muchos otros animales, se adapta a las nuevas “reglas del juego”.

Foto: Fundación Oso Pardo.

Con respecto a los humanos también estos cambios de hábitos en algunas especies tienen que generar la modificación de nuestros comportamientos y tener cuidado y no interferir en las áreas oseras, o de otros animales, mediante la práctica de deportes de invierno.

En los últimos años, se ha puesto de moda hacer raquetas de nieve, esquí de travesía, entre otros deportes nivales. La nieve es un libro abierto que nos desvela muchas historias… Podemos ver, huellas, rascaduras, excrementos y avistar animales con mucha más facilidad debido a los contrastes.

Tenemos la suerte de poder avistar a los animales con más facilidad, pero no debemos generar molestias y bajo ningún concepto seguir sus huellas para llegar a sus guaridas. No sólo por suponer un elemento estresor para los animales, sino porque puede ser muy peligroso, ya que la presencia cercana de un ser humano les pone en situación de alerta y pueden actuar en defensa propia. Seamos prudentes y respetuosos.

La nieve es un precioso libro abierto que cuenta fantásticas historias de criaturas que lo habitan, respetemos nuestra biodiversidad y protejamos nuestro hogar y el todos.